No tienes que ser buena. No tienes que caminar de rodillas cien kilómetros a través del desierto, arrepintiéndote. Solo tienes que dejar que el suave animal de tu cuerpo ame lo que ama.
Cuéntame tu dolor, el tuyo, y yo te contaré el mío. Mientras tanto el mundo continúa. Mientras tanto el sol y los limpios guijarros de la lluvia se mueven por los paisajes, sobre las praderas y los árboles profundos, las montañas y los ríos. Mientras tanto los gansos salvajes, altos en el aire azul y limpio, se encaminan a casa de nuevo.
Quienquiera que seas, no importa lo sola que estés, el mundo se ofrece a tu imaginación, te llama como los gansos salvajes, ruidosa y apasionadamente, anunciando una y otra vez tu lugar en la familia de las cosas.
Translator ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario